¿Alguna vez has viajado solo? ¿Te atreverías a viajar solo durante un año?

Hace aproximadamente dos años me lancé a la aventura y decidí dejar mi trabajo para viajar solo durante un año entero a través del sudeste asiático.

No fue una decisión para nada sencilla. Tenía un montón de cosas en la cabeza. Como a muchos les ha pasado al principio tenía miedo, miedo a un año de soledad, a dejar mi zona de confort, a dejar mi trabajo, y miedo al futuro después del viaje, pero las ganas de viajar eran mayores que se miedo.

Además  acababa de pasar por unas situaciones personales y laborales un tanto difíciles y tenía la necesidad de desconectar, de reiniciar mi cabeza, ordenar ideas y pensar sobre que rumbo tomar desde ese momento en adelante. Me lancó al vacío, dejé mi trabajo, dejé a mi familia, a mis amigos y empecé un viaje que me renovó.

En este post, o en este par de líneas, quiero explicarte las razones por las que creo que viajar solo vale la pena. Quizás son razones para quitar el miedo a los temerosos y afianzar a aquellos que están a punto de realizar un viaje sea corto o largo en solitario.

Si has viajado acompañado y tal viaje no ha resultado ser el viaje que esperabas, significa que quizás deberías plantearte tomarte la libertad de viajar solo.

¿Empezamos?

Tú decides cuándo y dónde ir

 

Esto es lo mejor de todo para mí y no quiero dar la sensación de ser egoísta, pero la sensación de libertad es fantástica. No escucharás las frases “vamos aquí” o “vamos allí”, “vamos ahora” o “vamos mañana”. Tú, y solo tú, decidirás el dónde y el cuándo ir, y por normal general será un “donde me apetezca y cuando me apetezca”.

¡Serás totalmente libre!

Dentro de lo que la ética/ley permite. Te levantarás cuando quieras, te irás donde quieras, conocerás a quien buenamente puedas y quieras. Nadie te pedirá explicaciones de nada, del porqué vas aquí o allá, y nadie te pondrá impedimentos a la hora de hacer una cosa o hacer otra.

Durante el viaje conocerás a gente por el camino, gente que te propondrá planes comunes que aceptarás o rechazarás, gente con al que compartirás momentos, anécdotas, habitaciones y/o alguna excursión, pero la ligadura de tu decisión a la persona no será la misma que la ligadura que podrías tener al partir de viaje acompañado de familia, amigos o pareja.

Sin lugar a dudas, el estar solo y el poder tomar mis propias decisiones en cada momento es una de las cosas que más me atraen sobre el viajar solo.

Despertar en soledad en un pueblo extraño es una de las sensaciones más placenteras de este mundo. – Freya Stark

 

Conocerás a gente increíble

 

Es más probable conocer gente viajando solo que acompañado.

¿Por qué?

Muy sencillo. Una vez partimos de viaje en grupo, pareja o familia, la necesidad de conocer gente o a otros viajeros en cierto grado disminuye porque ya estás acompañado, ya tienes tu circulo.

Si sois un grupo o pareja de gente abierta, sin problemas para relacionarse con otra gente, cabe la posibilidad de que también se conozca a gente, una cosa no quita la otra. El problema es que al viajar acompañados estamos en una cierta zona de confort, de estabilidad durante el viaje, en la cual podemos no sentir la necesidad de conocer gente. Ojo, estando solo no hace falta conocer a nadie, eso cada uno lo decide según sus necesidades, pero desde luego viajando en pareja o grupo, y al no tener la necesidad de conocer a nadie pues no estás solo, se pierden oportunidades de conocer gente fantástica. Esto es así la mayoría de las veces.

Tenemos la mala costumbre de entrar en una rutina en cuanto a amistades se refiere. Conocer gente nueva te cambia la rutina, lo hábitos y muchas veces, compartiendo nuevas experiencias y puntos de vista, te cambia la forma de ver las cosas.

En general se podría decir que se aprende mucho de las nuevas personas que podamos encontrarnos por el camino, compartiendo una excursión, una cena, o quizás unos días juntos de aventura. Charlar y charlar.

“Las personas viajan a destinos distantes para observar, fascinadas, el tipo de gente que ignoran cuando están en casa”. – Dagobert D. Runes

Te conocerás mas a ti mismo, y eso es necesario.

 

Para encarar la vida y el día a día es importantísimo conocerse a uno mismo. El viajar solo, hace que rompas completamente con tu zona de estabilidad o confort, es decir, hace que pierdas totalmente la seguridad en la que te encuentras inmerso rodeado de los tuyos y te pongas a prueba a ti mismo en situaciones de inseguridad. Estarás solo, en otro país, sin contactos, sin nada más que a ti mismo. Aquí te quiero ver amigo.

  • Te darás cuenta de lo que eres capaz de hacer por ti mismo
  • De que no eres tan introvertido o extrovertido como creías y de la facilidad, o no,  que tienes para interactuar con desconocidos.
  • Verás que la barrera idiomática también tiene un límite, que una vez la superas eres capaz de comunicarte con cualquier persona de cualquier país del mundo con 4 palabras y dos gestos.
  • Vivirás muchas situaciones y aventuras, y quizás alguna de ellas te llevará a límites que ni tu conocías sobre ti, despertando algún instinto escondido, que aún no había explotado, que te generará más confianza en ti mismo. Al viajar solo conocerás cosas sobre ti que no te imaginabas y verás como reaccionas ante algunas situaciones que no habías experimentado anteriormente.
  • No hace falta que te mencione todo el tiempo que tienes para ordenar tu vida, tus pensamientos, tus objetivos. El autobús, el tren, en una avión, o sentado en la playa en una puesta de sol son lugares idóneos para pensar en tu pasado y preparar lo que esperas de tu futuro. Viajar solo puede ser tu propia escuela para concerté.

“Aquel que no viaja no conoce el valor de los hombres”. – Proverbio

Crecerás culturalmente

Esto no quiere decir que no te culturices si viajas acompañado. Irás a museos, veras templos, iglesias, gente en la calle que te llamará la atención por su forma de vestir o de actuar acorde con su ética o cultura, pobreza y riqueza, arquitectura nueva y antigua al igual que podrías hacer acompañado. Pero como estarás solo, preguntaras más cosas a más gente quizás de muchos lugares distintos del planeta o gente local y entablarás conversaciones con ellos y a través de charlas te contarán sus experiencias, te describirán sus puntos de vista o te explicarán cosas típicas de sus respectivos países.

Conocerás nuevas culturas, nuevas sociedades y/o valores éticos que nunca te habías planteado y así entrarás en una rueda de cultura que no tiene fin. Vas a abrir mucho más la mente, tendrás más puntos de vista y más ideas para crear y/o razonar las tuyas propias.

“Todos los viajes tienen sus ventajas. Si el viajero visita países que están en mejores condiciones, él puede aprender cómo mejorar el propio. Y si la fortuna lo lleva hacia peores lugares, quizás aprenda a disfrutar de lo que tiene en casa”. – Samuel Johnson

Lo vivirás más intensamente

Al estar fuera de tu hogar, libre, vivirás cada instante de una forma mucho más intensa. Cada uno de los sentimientos y emociones que vivas se intensificará en comparación con lo que sentirías por una misma situación estando en tu ciudad.

Una amistad, un amor, una despedida…el fluir de los sentimientos se intensifica una barbaridad. La observación de un mínimo detalle o una pequeña aventura la vivirás con mucha más fuerza que si la hicieras en tu día a día. Te lo digo muy enserio, todo se vive con mucha más fuerza.

Si quieres comprobarlo, prueba de viajar solo, conoce gente, conoce mundo, conoce culturas, conócete a ti mismo. No seas conformista con lo que ya has visto cada día y ve un paso más allá.

 

“El mundo es un libro y aquellos que no viajan sólo leen una página” (San Agustin)

 

Solo pensando en todos los momentos especiales que viví viajando durante un año me entran unas ganas locas de repetir la experiencia. Conocí muchos lugares y aprendí mucho de charlas con locales. Además aún mantengo el contacto con gente, a la que ahora llamo amigos, que conocí durante ese tiempo. Sin lugar a dudas viajar solo, y si es posible durante un viaje largo, es una experiencia enriquecedora en todos los sentidos.

¿Y tú? ¿Has viajado solo? Cuéntanos tu experiencia.